Son estos mismos, quienes con suerte a lo largo de los años me han enseñado ciertos conceptos que hoy gustosamente compartiré.
Flecha cortada a media y optimizada según ajuste de arco
Como dice el título, el tamaño sí importa.
El tamaño del proyectil, en términos balísticos, afecta a su precisión por varios factores:
1- Un proyectil en vuelo, es propenso a sufrir las inclemencias meteorológicas, viento, lluvia… que se traducirán en fuerzas bidireccionales que afectan directamente al vuelo y a nuestra precisión, a menor longitud del proyectil (flecha) menos masa/volumen (cuerpo) tendrá que soportar estas inclemencias.
2- Las tolerancias de fábrica.
Todos los fabricantes tienen unas tolerancias de fabricación, en peso, en Spine… estas tolerancias suelen ser medidas en el total de la flecha de fabricación (en el tubo que te llega a casa sin cortar), 33”, 32”, 31”…
A menor longitud de proyectil, estas cifras se dividen y disminuyen.
Si de fábrica nos prometen tolerancias 003 entre la docena en 31” o de +/- 1 GPI (Grains por pulgada) de peso por flecha, por una simple regla de tres, esas tolerancias serán menores en 29”, en 27”…
3-Transmisión de la energía.
Cuando accionamos el disparador, la energía de poleas/palas es transmitida mediante la cuerda a la flecha, que antes de salir es recogida por la flecha.
Esa energía lineal se reparte por toda la longitud y menor longitud, menores variables de flexibilidad.
4-La estabilidad en vuelo.
Para estabilizar el proyectil en el vuelo, hay que manejar tres fuerzas y hacer que vayan en perfecta armonía.
Delantera, media y trasera.
El elemento que estabiliza la mala aerodinámica que ofrece una punta de caza, es la pluma.
A mayor longitud, esa fuerza que ofrece la punta y que hace propenso un planeo o un vuelo errático es mayor, y costará más que nuestra pluma contrarreste esa fuerza.
Ante una misma punta de caza en una misma longitud, una pluma de 3” trabajará mejor si el proyectil es menor.
Entre los cazadores con arco, es muy común, no seleccionar la longitud, y excedernos en la misma haciendo que la flecha supere nuestros dedos, por una cuestión de FALSA seguridad.
Flecha sobredimensionada y mal ajuste de arco.
Tenemos miedo a que las puntas de caza nos corten un dedo, pero siento deciros amigos, que no hay mayor seguridad, que un arco bien ajustado, con una técnica bien depurada.
Si sabemos cómo tiene que estar posicionada la mano en nuestro arco y si los entrenamientos son constantes para que actúe la memoria muscular, no habrá nunca un accidente.
Yo seguridad, la da la técnica, no la longitud de la flecha.
RedNeck Spain

