Muchos nos preguntamos, el por qué las velocidades de nuestros arcos nunca se corresponden con las velocidades anunciadas por el fabricante.
Para ello, vamos a extrapolar este asunto al mundo del motor y los consumos reales de nuestros coches.
Los fabricantes de los automóviles prometen unos consumos que nunca vemos, y es por que las pruebas de conducción se hacen bajo unas condiciones perfectas, neumáticos nuevos, cuesta abajo, viento a favor, llantas con la equivalencia más pequeña para que pesen menos, en ocasiones en bancos de prueba sin peso...
Con los arcos, tenemos que remontarnos unos treinta años, sobre la década de los noventa, cuando el arquero, ya sufría la fiebre de la velocidad en nuestros arcos.
En aquella época, la referencia en el mundo de la caza con arco la marcaba la AMO (Archery Manufactures Organization), la organización de fabricantes de arcos, que pusieron como regla, medir las velocidades bajo unos estándares mínimos de seguridad, con 9 grains por pulgada, haciendo un total de 540 grains totales a 30 pulgadas de apertura y 70# de potencia.
Más tarde, la evolución del mercado, hizo que la AMO evolucionase a la ATA (Archery Trade Association), la actual Asociación de comercios de Arquería, donde podían asociarse además de fabricantes, tiendas de arquería y complementos...
Esta asociación, viendo el mercado y la demanda de arcos más rápidos y una estrategia comercial, bajó de los 9 grains por pulgada a los 5, haciendo que las cifras para la medición "oficial" de arcos sean las actuales 70# 350 grains totales de flecha y 30" de apertura.
En paralelo, está la IBO (International Bowhunting Organizacion), que estipula que la medición de los arcos, ha de hacerse con 400 grains totales, 80# y la longitud máxima que permita el arco.
Estos valores son muy debatibles y poco exactos para hacer comparaciones, por ello, cada vez está más obsoleta esta medición, y pocos fabricantes hacen uso de ella.
Atendiendo a las velocidades ATA, ¿Por qué nunca llegamos a esa velocidad ni usando los valores arriba marcados?
Lo primero que destacaremos es la poca rigurosidad y oficialidad de las pruebas.
Nadie controla a los fabricantes, con que báscula se mide, con que cronógrafo se mide... etc
Puesto que lo único que necesita el fabricante, es llegar con un modelo a la cifra indicada, ¿Cómo lo hacen?, aquí os revelamos unos secretos:
-Las tolerancias de la ATA permiten un margen de 2# en potencia y 1/4 de pulgada en apertura, y lógicamente, si cada fabricante tiene 4 cronógrafos, usarán el que más velocidad saque del arco, al igual que usarán la báscula que menos pese, no hay ningún control.
-Nadie estipula, que la cuerda ha de ser igual a la del arco en producción, es decir, los fabricantes quitan silenciadores, dampers, peep, forros y algún hilo a la cuerda para aligerarla.
-Cuando ponen el arco en cuestión en la maquina, accionan el disparador en el punto máximo de potencia sin llegar al Letoff, es decir, como si nosotros soltásemos en la parte del ciclo más dura.
-Culatines limados, para favorecer la salida limpia, pero sin sujeción alguna a la cuerda (algo impensable cazando)
-Si bien es cierto, que estipulan 350 grains totales, no lo hacen en el cómo ha de ser la flecha, y la usan sin plumas, a tubo desnudo, lógicamente, esto favorece a la velocidad ya que hay menos masa que friccione con el viento.
Por desgracia, es una práctica que hemos fomentado los consumidores, por la fiebre de la velocidad, de los números, de cazar con cifras...
Con que un solo arco de su producción o pruebas, obtenga la velocidad máxima deseada, ya tendremos esa cifra que nos hará soñar en la nueva compra.
Por suerte, hoy en día los cronógrafos están ya al alcance de muchos y si no se quiere hacer un desembolso, hay arquerías como Born4Bow en Madrid, donde podrás probar la velocidad de tu arco para buscar la configuración que más se adapte a tus necesidades.
La información es poder, por eso, hagamos que fluya.
Alberto Peña
RedNeck Spain









