Las comparaciones son odiosas, por ello, hay que medir muy bien cómo se hacen, para ello hemos preparado un artículo donde queremos comparar dos modalidades practicadas con la “misma” herramienta, el arco
Tenemos la tendencia a creer que, la precisión, está en las competiciones, pero, ¿es esto cierto? Veamos:
La precisión es, la delimitación de un concepto, en este caso un blanco al que impactar con nuestra flecha con las variables (errores) mínimas.
Partiendo de esta definición, ¿en las competiciones hay más precisión?
La respuesta es sencilla, depende.
En las competiciones hay menos variables, siempre es la misma distancia, siempre es la misma técnica, siempre es el mismo blanco, los cambios de luz son mínimos, el estado físico más estable…
Las variables que hay en el escenario, son menores, por tanto, hay menor margen de error y mayor probabilidad de precisión (exactitud).
Y ahora viene el pero:
¿Y qué pasa con la caza?
En la caza contamos con un escenario infinitamente más variable, con factores externos que nunca vamos a poder controlar como por ejemplo: posición del animal, posición del cazador, distancia del lance, horario del lance, ángulo del lance…
La técnica del arquero nunca podrá ser igual, si el lance nunca es igual.
-Jamás habrá dos lances iguales-
La técnica del arquero, ha de amoldarse a la modalidad de caza.
Además de la variante ambiental que no podemos controlar en el escenario, en la caza tenemos que añadir factores en el material que nos obligan a hilar más fino, arcos con potencias muy elevadas que por norma general empiezan, donde terminan las de competición (70#-80#), arcos de longitudes normalmente más cortas (28”-33”), poleas más agresivas para sacar mayores cifras de entrega de energía, una punta de caza delante con coeficientes aerodinámicos peores que una “field point”, estabilizadores más cortos para ganar movilidad, scopes más grandes que nos ayudan a captar la luz o a colimar mejor en un aguardo nocturno… en conclusión, elementos que nos dificultan la precisión o que aumentan el margen de error a la hora del impacto en nuestro blanco.
¿Pero esto hace de la caza, la modalidad menos precisa?
La respuesta es contundente, NO
A iguales condiciones, (un blanco de 5cm x 5cm a 70 metros por ejemplo), para conseguir el mismo resultado el cazador arquero requerirá de una técnica mucho más depurada, un ajuste de arco mucho más laborioso y con MAYOR PRECISIÓN, puesto que hay factores ambientales y elementos en el mismo que van en nuestra contra.
Por otro lado, queremos recordar, las distancias de tiro, en las competiciones de tiro con arco compuesto, la máxima distancia en aire libre son 50 metros, pero, ¿y en recechos?
Acostumbrados a lances de 70,80 o incluso más metros para especies de alta montaña… ¿Quién no firmaría ahora mismo por qué la distancia máxima en caza fuesen 50 metros?
No podemos confundir, la exigencia con la precisión.
En las competiciones, queremos (y exigen para un buen resultado) dieces, amarillos, pero, ¿hay más parepeto después del amarillo?, si, el rojo, el azul, el negro, el blanco….
¿En una competición nos conformaríamos con dar al azul?
En la caza pasa lo mismo, no todo tendría que valer, conformarnos con dar en zona vital es conformarnos con un azul, o dar a un parapeto de 50cm x 50cm.
La exigencia no es la precisión, la precisión está en la caza., y que no nos exijan, no significa que no se pueda lograr, los mismos resultados.
Entrena, exige, confirma.
RedNeck Spain



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